Muchos servicios de transcripción son "gratis" durante unos minutos de prueba, luego piden suscripción, y casi todos exigen una cuenta y guardan tus archivos. Así funciona TraScrivo y así se compara con honestidad.
Transcribir ahora, gratis →TraScrivo es un proyecto de Giraffa Consulting sostenido por dos patrocinadores (los banners que ves) y por los cafés de los usuarios. Los servidores cuestan unas decenas de euros al mes y el motor de transcripción se paga por uso: mientras el tráfico sea sostenible, el servicio sigue siendo gratis y sin cuenta.
No distingue quién habla, no traduce, no resume y no guarda las transcripciones: si cierras la página, copia el texto antes. Para trabajos que requieren edición colaborativa, etiquetas de hablantes o archivo, un servicio de pago puede tener sentido. Para convertir un archivo en texto, TraScrivo basta.
Sin límite de duración por archivo. Hay un tope de peticiones al día por IP, pensado contra los abusos, que un uso normal nunca alcanza.
No. Ni cuenta, ni correo, ni tarjeta.
Porque no tenemos archivo: la página ni siquiera tiene un área de usuario donde pudieran estar. La transcripción llega a tu navegador y el archivo se elimina del servidor justo después.